En el corazón de un condominio que se vive como un resort privado, se encuentra esta casa pensada para enamorar desde el primer momento. Una propiedad que combina amplitud, funcionalidad y bienestar, ideal para quienes desean un hogar donde cada espacio invite a disfrutar la vida con calma y estilo.
Al ingresar, el garaje con capacidad para tres vehículos ofrece comodidad y seguridad, incorporando además conexión 220 para vehículo eléctrico y una práctica bodega que aporta orden y funcionalidad. La planta baja se abre a una amplia sala y comedor bañados por la luz natural, realzados por pisos de porcelanato brillante que aportan sofisticación y amplitud. La cocina, bien equipada y diseñada para compartir, se convierte en el corazón del hogar, mientras que el cuarto de pilas, de excelente tamaño y con conexiones para lavadora y secadora, facilita la vida diaria. Un acogedor patio, perfecto para las mascotas, completa este nivel con un toque de tranquilidad al aire libre.
En la planta alta, la intimidad y el confort toman protagonismo. Tres habitaciones de generosas dimensiones brindan espacios ideales para el descanso. La habitación principal es un verdadero refugio: diseñada para cama king, cuenta con balcón privado, walking closet y baño propio, creando un ambiente perfecto para desconectarse. Las habitaciones secundarias permiten cama queen con total comodidad, comparten un baño amplio y se complementan con una sala de televisión u oficina, ideal para el teletrabajo o como espacio multifuncional.
El condominio eleva la experiencia de vivir aquí con amenidades propias de un resort. Piscina temperada, jacuzzi, gimnasio completamente equipado, mini market, áreas de picnic y ranchos invitan a disfrutar sin salir de casa. La casa club, con capacidad para 60 personas, es el escenario perfecto para celebraciones y encuentros inolvidables, en un entorno diseñado para compartir y relajarse.
Ubicada estratégicamente cerca de los principales centros educativos del país y con excelente conexión a Calle Vieja de La Unión, Guayabos de Curridabat y la pista Florencio del Castillo, esta propiedad ofrece el equilibrio perfecto entre tranquilidad, accesibilidad y calidad de vida. Un hogar que no solo se habita, sino que se siente y se disfruta cada día.
